El Mercurio: Los complicados números de la ley antievasión que tienen trabada la discusión presupuestaria

Hacienda asegura que este año la normativa tiene una recaudación casi en línea con lo esperado, pero las dudas se concentran hacia el futuro.

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En el plano de los ingresos esperados en el proyecto de Ley de Presupuestos 2026, una de las fuentes de recaudación que generan más dudas en la oposición y entre los especialistas —y que tiene trabado el debate— es el cumplimiento de las metas previstas para la ley antievasión.

Los recursos esperados por esa iniciativa, también denominada ley de cumplimiento tributario, son claves para el financiamiento de políticas aprobadas en la reforma previsional como el aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU) a $250 mil.

Baja repatriación y dudas del CFA

Una primera señal de que los ingresos esperados en la ley de cumplimiento partieron con el ‘pie izquierdo’ fue la baja repatriación de capitales. Esa medida transitoria que estaba incluida en la normativa solo recaudó un 16% de lo proyectado en el informe financiero del proyecto.

A las dudas por la recaudación, se sumó hace unas semanas el Consejo Fiscal Autónomo (CFA). El organismo dijo que veía con ‘incertidumbre’ llegar a la meta prevista en régimen (año 2028) de 1,47% del PIB. En esa línea, el consejero del CFA, Joaquín Vial, alertó a ‘El Mercurio’ que ‘se espera un rendimiento superior al 1% del PIB, pero en general este tipo de reformas, que son mejoras en el cumplimiento, rara vez rinden más allá del medio punto del PIB. Entonces, pensar que podría dar medio punto más es ambicioso’.

El presidente de la comisión tributaria del Colegio de Contadores, Juan Alberto Pizarro, se mostró escéptico con la meta proyectada. ‘Un aumento de 1,5% del PIB es bastante optimista, considerando que reformas tributarias como la ley de cumplimiento tributario lleva solo un año de implementación, con efectos recaudatorios que no son inmediatos y que a lo más podrían llegar a 0,5% del PIB, según el FMI’, advirtió.

También ve un sesgo optimista el socio de Rojas y Asociados, Patricio Rojas. ‘En base a un comportamiento anterior se hacen estimaciones, y cuando se cambian los sistemas las personas que están afectas tienden a cambiar sus conductas y, por lo tanto, no se tienden a corroborar las estimaciones originales. Es probable que esta ley de cumplimiento tributario, como fue presentada, tiene una sobreestimación de ingresos’, explicó.

Javier Jaque, socio de CCL Auditores Consultores, retrotrae la discusión y apunta al error en estudios del SII sobre no pago de impuestos. ‘Parte todo con el diagnóstico de que la evasión está muy sobre lo que el mercado considera que está. Hay informes (del SII) que sitúan la evasión por sobre el 50% y otro que la baja al 45%, pero en el mercado se estima que esa cifra es mucho menor. Apostar a una recaudación tributaria por norma antielusiva alta, probablemente, es un error’, dice.

Por su parte, el expresidente del CFA e investigador del CEP, Jorge Rodríguez, apuntó a antecedentes previos que dan cuenta de la dificultad de proyectar ingresos impositivos. ‘La misma Dipres publicó en uno de sus últimos Informes de Finanzas Públicas un registro de 40 medidas tributarias de los últimos 5 años y todas habían recaudado menos de lo estimado. Entonces, aquí estamos efectivamente corriendo ese mismo riesgo, el punto es que siempre va a haber incertidumbre en proyectar el futuro’, alertó. En esa línea, Rodríguez planteó: ‘Lo más cauteloso es no comprometer gastos si es que los ingresos tienen incertidumbre’.

El Ministerio de Hacienda se defiende y asegura que este año la ley antievasión tiene una recaudación casi en línea con lo esperado (ver gráfico). También confía que el próximo año los ingresos estarán algo sobre el medio punto del PIB. ‘Lo que asume este Presupuesto es 0,54% el 2026… y ya hemos recaudado este año 0,27%, por lo tanto, vamos bien encaminados en esa dirección’, dijo el ministro de Hacienda, Nicolás Grau.

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